Defender la cuarentena, el laburo y los ingresos para defender la vida

Han pasado 45 días desde que inicio la cuarentena, una decisión correcta que tomo el gobierno de Alberto Fernández el 20 de marzo. Tal como lo dijimos en su momento en Punto de Partida y lo volvemos a repetir nuevamente la cuarentena es la única medida existente para evitar miles de muertos como sucede en los países que no la tomaron.

Alberto en unos de sus discursos a la población dijo que entre la vida y la economía elegía la vida, porque de una caída económica se puede volver pero la muerte no. Cuánta razón tiene. Ante esta disyuntiva la mayoría absoluta de la población respeto y respeto las medidas adoptadas, acepto un grupito minoritario, los empresarios, los miserables de siempre que no respetan ninguno de los decretos implementados por el gobierno.

Ante esta situación excepcional que estamos viviendo, los trabajadores deberíamos pensar cuál es la mejor forma de garantizar la cuarentena, de defenderla a capa y espada ya que es la única vacuna que tenemos para preservar la vida.

Más allá de todas las iniciativas solidarias que hay por todos lados, ollas populares, donaciones a los menos tienen, fundamentales en esta situación, también deberíamos opinar sobre la cuestión central.

Cuáles son los mejores caminos que deberíamos tomar para defender la cuarentena

Creemos que negociando la baja de los salarios es un camino que atenta contra la cuarentena.

Creemos que despidiendo, en esta situación delicada, atenta contra la cuarentena.

Creemos que demorando más de 30 días un subsidio, para los que se quedaron sin laburo, atenta contra la cuarenta.

Creemos que pijotear la comida, para los comedores populares, atenta contra la cuarentena.

Se equivoca el gobierno cuando admite esta situación, la cual atenta contra la cuarentena y la vida, tiene que tomar el camino contrario y ponerse firme contra todos los que piden la rebaja salarial, despiden y demoran medidas de asistencia a los más necesitados. Es decir firmeza contra aquellos que no respetan los decretos existentes.

Al mismo tiempo está planteado de donde salen los recursos para sostener a la población en el marco de la pandemia, una situación inédita para todos nosotros. Recursos necesarios para sostener las jubilaciones, los planes sociales existentes, los nuevos subsidios para los que no pueden laburar, la comida para los hambrientos, los insumos para los hospitales, etc.

El gobierno se encuentra en una encrucijada sobre este tema, de donde sacar los recursos necesarios.

Hasta la fecha, la herramienta principal utilizada por el gobierno es imprimir billetes para poder sostener la economía y de esta manera no colapse, esto tiene un límite, ya lo dijo el ministro de economía Guzmán. Otros proponen pedir un crédito al exterior cosa que esta difícil. También existe en danza la propuesta de un impuesto a las grandes fortunas.

Los trabajadores también debemos incidir en estos asuntos ya que hacen al futuro inmediatos de todos nosotros, de donde sacamos los recursos para no romper la cuarentena? De los jubilados? De los planes sociales? De los trabajadores rebajando salarios? Endeudando mas al país? Creemos que no!!

Si el gobierno insiste en ir por este camino se equivoca, nos lleva a romper la cuarentena, poner en riesgo la vida de millones y empobrecer mas a los que menos tienen.

El presidente debería cambiar la política de conciliar con todo el mundo, es imposible cuando hay intereses contrapuestos. Por un lado los empresarios tratando de mantener sus ganancias y por el otro los trabajadores tratando de proteger la vida y el sustento para nuestras familias.

En el estado excepcional en que nos encontramos tanto en la argentina como en el mundo, es imposible resolver los graves problemas que se nos presentan si no se tocan los intereses de una ínfima minoría de multimillonarios, entre 12 mil y 35 mil según la AFIP que concentran el 90% de la riqueza en la Argentina.

De esta pequeñísima cantidad de individuos, los miserables de siempre, tiene que salir una parte de los recursos necesarios para garantizar la cuarentena y la vida de 48 millones de argentinos.

Por lo tanto es fundamental ante esta pandemia mundial con un virus que se desconoce bastante cómo funciona, pero sabemos las consecuencias, miles de muertos, que fortalezcamos la cuarentena.

Para esto es necesario que

Aquellas fábricas que despiden o bajan salarios y atentan contra la cuarenta, deben ser pasadas bajo la órbita del estado con control de sus laburantes, y de esta manera ponerla al servicio de las necesidades de la población.

Los Hipermercados que aumenten los precios colaboran con el hambre, deben ser confiscados.

También hay que acelerar la aplicación de un impuesto a las grandes fortunas, es decir a los 12 mil multimillonarios como Paolo Rocca US$ 8.000 millones, Alejandro Bulgheroni US$ 6.200 millones, Pérez Companc US$ 3.000 millones, Roemmers US$ 2.800 millones, Marcos Galperín US$ 2.500 millones, Alfredo Coto US$ 870 millones, Madanes Quintanilla US$ 830 millones, Felipe y Marcela Noble Herrera US$ 800 millones, Héctor Magnetto US$ 570 millones, Vicentín US$ 560 millones, estos son algunos de los miserables que deben aportar.

Mientras estos acontecimientos acontecen, la CGT con Daer, Martínez y Acuña a la cabeza que en su momento apoyaron al gobierno, hoy prefieren proteger a los empresarios. En lugar de tomar los decretos para defender a los trabajadores, firman un acuerdo nefasto para recortarnos el salario, así de un plumazo. Hay que echarlos lo más pronto posible.

Frente a toda esta realidad los trabajadores tenemos que tomar una actitud activa. Organizándose por la base en los barrios o lugares de trabajo, mantenernos en estado de alerta, funcionando con los cuidados necesarios. Acompañar en la medida de lo posible a todos los trabajadores que están haciendo sus reclamos. Exigir las medidas de higiene para evitar contagiarnos, tenemos que impulsar la unidad para enfrentar las consecuencias de la crisis que los patrones arrojan sobre nuestras espaldas.

Hay que prepararse para las grandes peleas contra las patronales y sus sirvientes que se aproximan.


Comentarios