El control obrero sobre la economía
Por: D. O.
En la “Declaración de los derechos del pueblo trabajador y explotado”[1] aprobada el 12 de enero de 1918 por el III Congreso de Soviets de toda Rusia, se estableció en el numeral uno: “Queda proclamada en Rusia la República de los Soviets de diputados obreros, soldados y campesinos. Todo el poder, tanto en el centro como en las localidades, pertenece a dichos Soviets”.
Y a continuación, en el numeral dos, se decretó:
Se ratifica la ley soviética acerca del control obrero y del Consejo Superior de Economía Nacional, con objeto de asegurar el poder del pueblo trabajador sobre los explotadores y como primera medida para que las fábricas, talleres, minas, ferrocarriles y demás medios de producción y de transporte pasen por entero a ser propiedad del Estado obrero y campesino.
Y en los numerales tres y cuatro se ordenó:
Se ratifica el paso de todos los bancos a propiedad del Estado obrero y campesino, como una de las condiciones de la emancipación de las masas trabajadoras del yugo del capital.
Queda establecido el trabajo general obligatorio, con el fin de suprimir los sectores parasitarios de la sociedad.
Desde el mismo octubre del 17, Lenin en el “Proyecto de decreto sobre el control obrero[2]” había perfilado el significado de dicho control:
1. Queda establecido el control obrero sobre la producción, conservación y compraventa de todos los productos y materias primas en todas las empresas industriales, comerciales, bancarias, agrícolas, etc., que cuenten con cinco obreros y empleados (en conjunto), por lo menos, o cuyo giro anual no sea inferior a 10.000 rublos.
2. Ejercerán el control obrero todos los obreros y empleados de la empresa, ya directamente, si la empresa es tan pequeña que lo hace posible, ya por medio de sus representantes, cuya elección tendrá lugar inmediatamente en asambleas generales...
3. Queda absolutamente prohibida la interrupción del trabajo de una empresa o industria de importancia nacional... sin autorización de los representantes elegidos por los obreros y empleados.
4. Todos los libros de contabilidad y documentos, sin excepción, así como todos los almacenes y depósitos de materiales, herramientas y productos, sin excepción alguna, deben estar abiertos a los representantes elegidos por los obreros y empleados.
5. Las decisiones de los representantes elegidos por los obreros y empleados son obligatorias para los propietarios de las empresas y no pueden ser anuladas más que por los sindicatos y sus congresos...
Así empezó a encarar el tema de la economía y de la producción el naciente Estado obrero, siendo consecuente con su carácter de clase y con las necesidades de las masas.
Durante 1918, en desarrollo de la guerra civil desatada por la contrarrevolución de zaristas y capitalistas, que con el apoyo de la invasión militar por parte de potencias imperialistas como Estados Unidos, Japón, Francia e Inglaterra, pretendió derrocar el poder obrero; se inició y generalizó el proceso de expropiación de los capitalistas en tanto saboteaban la economía y colaboraban con la agresión militar contra el Estado soviético.
[1] Lenin, V. I. Declaración de los derechos del pueblo trabajador y explotado. 1918.
[2] Lenin, V. I. Proyecto de decreto sobre el control obrero. 1917
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